La crema tensa y estira la piel de forma notable, inhibiendo los cambios en el contorno facial debidos al envejecimiento.
El complejo de proteínas peptídicas y almendras dulces estimula los mecanismos de defensa naturales de la piel para combatir el envejecimiento, estimula la reparación y restaura su elasticidad. El aceite de hueso de melocotón y la vitamina E tienen un efecto regenerador, suavizante y alisador, mejorando visiblemente la suavidad de la piel.
Tras su uso, la piel se siente más tersa, firme, revitalizada y fresca. Gracias a su textura delicada y ligera, la crema se absorbe rápidamente sin dejar residuos grasos.
Recomendada para todo tipo de piel (incluida la piel sensible). Un aroma intenso deja una duradera sensación de frescura.
*Pruebas in vivo en el Centro de Investigación Científica Dr. Irena Eris
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